El dolor cervical es el segundo tipo de dolor de espalda que más se da entre la población. Gran parte del dolor de cuello se explica por alguna lesión muscular. En los casos más graves, puede haberse visto afectada la estructura de la columna cervical. En cualquier caso, el dolor cervical, por darse en una zona de gran sensibilidad e importancia para las funciones del cuerpo, debe ser tomado en serio y ser consultado con especialistas si consideramos que puede afectar a la columna.
Muchos de los casos de dolor cervical se deben a una contractura muscular de alguno de los músculos de la zona. Un movimiento brusco al girar la cabeza puede causar daño leve en el esternocleidomastoideo, el músculo encargado del movimiento rotacional de la cabeza, la inclinación lateral y una leve extensión de la cabeza.
El dolor muscular puede aliviarse con analgésicos tópicos y suele tener poca duración. Los músculos del cuello reciben mucha sangre, lo que les permite regenerarse con relativa facilidad. De esta manera el dolor cervical desaparece al cabo de 1 o 2 días en la mayoría de los casos. Si el dolor de cuello persiste se debe consultar un especialista.
(Fuente: Dolor, Comocombatir.com)
En numerosas ocasiones el dolor de cuello viene provocado por fuertes y continuas tensiones sufridas por nuestro cuerpo y mente: estrés, ansiedad, carga excesiva de trabajo, malas posturas, problemas al dormir, esfuerzos continuados, etc. En ese caso, los métodos terpéuticos aplicados por Massantia tienen efectos inmediatos, relajando la contractura muscular causante del dolor de cuello y produciendo un beneficio psíquico que ayuda a disminuir las tensiones que soportamos.









